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Mairena del Alcor, cuya extensión superficial es de 69 km², tiene una densidad de 262,0 hab/km². Se encuentra situada a una altitud de 135 metros y a 25 kilómetros de la capital de provincia, Sevilla. Está en la comarca de Los Alcores, compuesta por la propia Mairena, Carmona, Alcalá y el Viso del Alcor, pueblo vecino que dista apenas 2 km.
La palabra "Alcor", de origen árabe, significa "colina o elevación montañosa de poca altura". En el ámbito de la Depresión del Guadalquivir se utiliza para designar la formación de relieve de constitución calcárea de colores amarillentos de donde se obtenía la cal cocida en hornos, que separa la Vega del Guadalquivir de la Campiña sevillana.
Esta formación se origina en el Terciario por la acumulación de sedimentos marinos (muchos de ellos de origen orgánico), en la orilla de un mar cálido y poco profundo al borde de la Meseta castellana. Una de las características de estos terrenos es el desarrollo de movimientos de elevación y hundimiento que han tenido lugar durante el Terciario y principios del Cuaternario. Ello, unido a la ausencia de plegamientos, y al muy distinto comportamiento de los materiales frente a la erosión, así como la existencia previa de una importante ondulación del estrato terciario, han dado lugar a formas suaves donde dominan las colinas onduladas sobre la amplia llanura de la Campiña.
A lo largo del Escarpe se pueden distinguir dos tipos de perfiles que atraviesan los Alcores de Suroeste a Noreste, con una longitud total de 15 Km. y una disposición casi rectilínea. El primero es un perfil de forma cóncava, y el segundo es un perfil donde una cornisa más o menos vertical, de composición calcárea, domina sobre una pendiente de concavidad más suave. La acción de los agentes meteorológicos han fragmentado las rocas formando diaclasas, las cuales provocaron caídas de bloques que fueron descendiendo por la pendiente y depositándose bien en el talud o en los pies del mismo, dando lugar a las irregularidades de la suave concavidad general. Además, las afloraciones naturales de la capa freática formada por las calcarenitas ha dado lugar a varias fuentes naturales que rompen, por erosión, el duro perfil del Alcor y abren puertos naturales que facilitan la comunicación entre la Vega y la parte alta del Alcor. Estos puertos, por su abundancia hídrica y las facilidades para el transporte ofrecen unas excelentes condiciones para el hábitat humano.
La Campiña es una planicie que sorprende por su extensión en contraste con los Alcores. Su perfil es de pendiente longitudinal neta, inferior casi al 1%, o ligeramente cóncava, donde discurren riachuelos o arroyos de poca profundidad, lo que nos lleva a considerar estos terrenos como una forma característica de las zonas semiáridas llamada Glacis. La débil erosión de la red de arroyos no ha podido modificar el relieve de Glacis donde los cauces no tienen una anchura mayor de un metro, con una profundidad de pocos decímetros bajo la superficie del suelo. Esta gran llanura, en condiciones normales, se transforma en un inmenso barrizal en invierno, y en una extensión seca y polvorienta en los meses de verano.
En el término municipal de Mairena del Alcor podemos distinguir tres formaciones geográficas perfectamente diferenciadas y con características, cultivos y cualidades propias: El Alcor, La Vega y la Ladera o Escarpe del Alcor.
El Alcor sobre el que se asienta la población, oscila entre las cotas 120 a 135 m. sobre el nivel del mar, con acceso desde las tierras bajas de la Vega.
La Vega forma parte de la Campiña sevillana, constituyendo una zona de tierras arcillosas dedicadas al cultivo extensivo y formada por una amplia llanura cuya altura oscila entre los 40 y los 80 m. sobre el nivel del mar, con pocos accidentes geográficos y ligeramente inclinada hacia el Oeste. Tan solo suponen una alteración importante, en la llanura, las vaguadas del río Guadaira y sus arroyos afluentes.
Entre ambas zonas se extiende el Escarpe, “las laderas”, de unos 40 a 80 m. de desnivel, abrupto en origen, aterrazado en algunos lugares y con varios puntos accesibles allí donde las arroyadas han rebajado el desnivel y suavizado de la pendiente.
HIDROGRAFÍA
El sistema hidrográfico está conformado por el arroyo Salado y sus afluentes, el arroyo de Alconchel y el de los Molinos, descendiendo desde los Alcores en dirección Norte Sur hasta el Salado, el cual desemboca en el Guadaira.
Existe en todos los Alcores una capa caliza subterránea que retiene el agua de lluvia suministrándola a pozos y fuentes naturales, fuente de Alconchel y fuente Gorda, y a las huertas y terrazas del Escarpe.
CLIMATOLOGÍA
La comarca se encuentra dentro de la zona dominada por el clima mediterráneo seco, de inviernos suaves y veranos calurosos y secos. El clima y la topografía han determinado un régimen de cultivo persistente en el tiempo: herbáceas en la Vega, mayoritariamente de secano, y olivar de verdeo en las terrazas. Los terrenos próximos a la cima, junto al Escarpe, se destinan a frutales y hortalizas por ser muy ricos en agua.
ESTRUCTURA
La Campiña forma una trama de asentamientos con organización no centralizada, formada por los municipios de Arahal, Marchena, Paradas y La Puebla de Cazalla, ubicados en la llanura que forma la Vega, y Mairena del Alcor, El Viso del Alcor y Carmona sobre los Alcores. Se trata de unas poblaciones de topografía ligeramente ondulada y constituida fundamentalmente por suelos margoarcillosos, vinculadas a la agricultura caracterizándose por ser mayoritariamente de secano, extensiva y con tendencia al monocultivo.
Es un ámbito relativamente poco dinámico tanto en sus características paisajísticas como en su extensión poblacional, con una estructura de poblamiento que apenas ha cambiado en sus pautas básicas. Estos municipios se caracterizan por una aparente estabilidad tanto en su configuración morfoestructural como en su dimensión funcional.
Los ámbitos con organización no centralizada presentan una estructura reticular debido al tipo de poblamiento concentrado en pocos núcleos de gran dimensión, y a las condiciones del medio geográfico, sin obstáculos apenas para el desarrollo de conexiones que posibilitan la multiplicación de vínculos entre cada elemento. Por ello difícilmente se perciben ejes articuladores que predominan sobre el resto.
Dentro de los municipios que forman la Campiña, Mairena y El Viso del Alcor, poseen una estructura sectorial claramente diferenciada del resto, en el sentido en que el sector agrario no es el dominante. Además se encuentran vinculados con mayor intensidad al área metropolitana de Sevilla, lo que afecta notablemente la estructura sectorial de la población activa y a su dinámica general.
Los paisajes de la campiña son unos de los más maduros de la región, resultado de un largo proceso de colonización. Condicionado por la presencia de sus antiguas ciudades han pasado a ser una de las imágenes más difundidas de Andalucía, la de la feracidad de sus recursos naturales y de su potencialidad agrícola. Son también espacios particularmente atractivos por su patrimonio histórico, de carácter mayoritariamente urbano, conjuntos históricos, en el que también sobresalen elementos rurales como haciendas y cortijos, y una presencia destacada de grandes zonas arqueológicas. El grado de consolidación alcanzado genera, sin embargo, una monotonía del paisaje. Los espacios naturales, en cuanto a su extensión, son los menos importantes de la región.